- ¿Qué es la cosidad? –dijo la Maga.

- La cosidad es ese desagradable sentimiento de que allí donde termina nuestra presunción empieza nuestro castigo. Lamento usar un lenguaje abstracto y casi alegórico, pero quiero decir que Oliveira es patológicamente sensible a la imposición de lo que lo rodea, del mundo en que se vive, de lo que le ha tocado en suerte, para decirlo amablemente. En una palabra, le revienta la circunstancia. Más brevemente, le duele el mundo.


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Más poemas de Anne Carson

Más poemas de Anne Carson (en inglés)

La belleza del marido (I)






No es ningún secreto. No me avergüenza decir que lo amé por su belleza. Como volvería a amarlo si lo tuviera cerca. La belleza convence. Sabes que la belleza hace posible el sexo.La belleza hace el sexo sexo.


Anne Carson

lunes, 27 de octubre de 2014

Después de las fiestas


Y cuando todo el mundo se iba 
y nos quedábamos los dos 
entre vasos vacíos y ceniceros sucios, 

qué hermoso era saber que estabas 
ahí como un remanso, 
sola conmigo al borde de la noche, 
y que durabas, eras más que el tiempo, 

eras la que no se iba 
porque una misma almohada 
y una misma tibieza 
iba a llamarnos otra vez 
a despertar al nuevo día, 
juntos, riendo, despeinados.
 


Julio Cortazar 

No volveré a ser joven




Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.


Jaime Gil de Biedma

martes, 3 de septiembre de 2013

Si una nit penses en mi (II)






- Un vell paisà nostre - li vaig dir - va viure fora durant vint anys, els tres darrers a Barcelona. En reintegrar-se a Mallorca, em va alliçonar: "Mira, els mallorquins fugim de Mallorca com enrabiats, i aquesta ràbia només té un motiu: no sabem ben cert si trobarem o no una bona raó per tornar, comprens? Perquè, si no la tenim, sabem que se'ns voldrà considerar uns fracassats.


Guillem Frontera

Si una nit penses en mi (I)


- Conviure implica renúncies diàries a la teva llibertat individual, sí, ja sé que sona molt retòric. Totes les parelles fermes que jo conec han aconseguit anul·lar-se mútuament: ni ell és ell, ni ella és ella: els dos són la suma d'allò menys interessant que té cadascú. 

- També podríem dir que ella és ella més una bona part d'ell. I viceversa. Puc ser una mica retòrica, jo també? Doncs mira: l'aparellament ens permet enriquir la personalitat de cada qual. 

- T'acostes a la visió cristiana del sagrat matrimoni.

- No, no parlo d'això. Parlo de la parella.

- Mira, la parella som tu i jo, ara, avui: ens hem trobat, ens hem, diríem, unit, tenim una nit per davant. Això és una parella. Demà no sé què passarà. Tu tal vegada te tornaràs aparellar amb el teu marit, jo ignoro què faré.


Guillem Frontera

lunes, 2 de septiembre de 2013

La tortura, viejo y literario género


Me hablaba del cielo de Esmirna, de las doradas cúpulas que alumbra la tarde veneciana, del aire perfumado y cómplice de ciertas umbrosas callejuelas tunecinas, la belleza inenarrable de Florencia, y – cómo iba a faltar- de ese cafetín donde en Lisboa martirizaba los versos del Poeta…

Hay gente en ocasiones que deseas que fuera un libro, para así poder cerrarla con un sonoro y seco golpe de la mano, sin marcar la página, y devolverla luego para siempre al lugar en que por derecho corresponde:
los mustios anaqueles de una rancia biblioteca.


Roger Wolfe